Después de gastar muchas suelas de zapatos y mochila al hombro, entendí que para viajar con poco dinero una de las soluciones es “comprar y vender”. He podido hacerlo gracias a mi trabajo de guía correo para diferentes mayoristas españoles sin interrupción desde 1974.

Empezamos cuando para pedir el pasaporte era necesario el certificado de penales y el certificado de buena conducta, que expedía el párroco del barrio. Entonces pocos eran los privilegiados que viajaban a lugares llamados “exóticos”. Hoy la búsqueda de piezas y artesanos en los bazares del planeta, es para nosotros una forma de vida.

Desde entonces y sin interrupción, he ayudado a muchos viajeros a ver, y en pequeña medida, a entender, Oriente y África fundamentalmente . Me considero un afortunado porque gracias a mi oficio, he podido aprender de los caminos el antiguo “arte de comerciar”, y como las modernas caravanas viajan hoy por la senda del turismo. Cuando compro una pieza es más importante el significado de la pieza que el material que la compone; a veces la belleza de la transacción está por encima del valor material de lo comerciado, aunque generalmente suele coincidir.

Mi mayor interés comercial está alrededor del pueblo tibetano, por la belleza de su joyería y la autenticidad, llena de significado, de sus objetos étnicos. En Indonesia, Birmania, Vietnam, India etc. es todavía posible encontrar está características… Pero esto sólo se puede conseguir con un profundo conocimiento del país y las gentes que se visitan.

Muchos de mis clientes con los que mantengo buenas relaciones de amistad suelen preguntarme qué es lo que busco cuando compro una pieza para vender:

  • Materiales nobles, plata, bronce, madera, piedras semipreciosas, etc.
  • Piezas con significado de uso tradicional, religioso, étnico, etc.
  • Comercio justo.
  • Que sea bello, exclusivo y a un precio razonable (normalmente después de muchos tés y un agradable y largo regateo).

2d2 es un bazar virtual, viajamos a buscar, teniendo como objetivo de búsqueda, la calidad y la autenticidad, de lo que compramos, buscamos objetos antiguos, originales con personalidad propia. Entender y conocer las culturas y etnias que visitamos, por lugares no frecuentados por el turismo, nos permite conseguir autenticidad a precios razonables. Confesamos que nos gusta lo que hacemos, nos gusta salir de la ruta marcada por los mapas y “descubrir” lugares nuevos, el planeta es demasiado grande para pensar que está todo visto.